martes, 16 de diciembre de 2025

MUJER DE OTOÑO


 Mujer de otoño,

de lánguidos ojos ensoñados,
con las pestañas mojadas
por el rocío de la mañana.
¿Dónde dejaste
los pensamientos de antaño?
Esos que te empujaban,
que te impulsaban,
que te ilusionaban.
¿Se quedaron en la época prímula
de las flores?
Buscas ahora bajo las hojas,
bajo las setas,
el húmedo resquicio
de tus anhelos.

Mujer de otoño,
que cabalgas la ventisca de levante.
Corazón de borrasca,
ninfa de arces y abedules,
hechicera de figura arcana.
Te despojas de tu manto de mil soles
y aguardas en el puerto
la borrasca de tu nombre.
Saludas al viajero,
con el rostro limpio
y con las ganas hibernadas.

Mujer de lluvia plomiza
y humedades.
Mujer de torrentes cenagosos.
Tus lágrimas se derraman
en caudales y avenidas.
Tus suspiros forman cúmulos
que avanzan tierra adentro,
conquistando las fronteras
de antiguos reinos.
Vestida de naranja,
migras hacia tierras cálidas,
monarca del aire que levantas.
Mujer de ocre y óxido,
mujer nostálgica,
mujer de otoño.

martes, 28 de octubre de 2025

POESÍA FRAGMENTADA



OLVIDO

Tengo el corazón cansado,

de tanto suspiro,

de tanto olvido,

de tanto, tanto.

La gente olvidó mi nombre,

perdido en el jardín del hastío.

No encuentro las despedidas,

los adioses,

abandonados a medio camino.

Tantos romances.

Tantos desvelos.

Esfuerzos por no soñarte.

Por no amarte,

guardo tu presencia en mis sueños.

También tú me olvidaste.

Pero recuerda nuestras nostalgias,

para que también yo

pueda recordarlas.


RUINA

Pisaste las ruinas de una vida,

y tus huellas levantaron murallas,

murallas que encierran corazones,

paredes que guardan esperanzas.

Buscaste la expresión escondida

entre los libros de alabanzas.

Entre loas y canciones,

murió en ti la palabra,

dejando sin armonía las noches desveladas.

Perdimos las emociones,

ya mustias y desgastadas,

por jugar con la ceniza

que quedara en nuestras almas.

Se fueron las razones.

Cayeron las murallas,

dejando,

en las sombras de la ruina,

sólo huellas de tus pisadas.


NATURALEZA ESTÉRIL

Has dormido en mi corazón.

Perdido por la niebla,

acampaste en mi alma:

paraje inhóspito,

árida llanura.

Bebiste de mi llanto.

Soñaste con mis sueños.

¿No sentías que dormías

sobre roca?

Y, al despertar,

magnífica ilusión,

mi corazón era de plumas.

Las plumas volaron con el viento.

El huracán arrasó mi alma.

Tu voz llama.

El silencio le contesta.

Su eco se enreda

en los espinos,

crecidos sobre la roca.

¿Qué pretendes sembrar

en naturaleza estéril?

¿Quieres encontrar poesía

en el infierno?


NAUFRAGIO

Llegaste tarde.

El barco se había hundido.

El naufragio de mi vida

era inevitable.

El mar devoró mi esperanza.

Las olas se llevaron hacia tu playa

los despojos de mi alma.

Intentas reconstruir un puzle

de piezas inexistentes.

Quieres buscar

en el fondo del océano

lo que olvidó mi mente:

palabras que nunca dije

y tú presumiste presentes.


ELEFANTE

El elefante de plata

agita su trompa airado.

Dime en qué espino

puedo encontrar tu corazón,

para siempre enredado.

Sobre su trono aguamarina

funde su plata,

ocultando las desdichas.

El elefante no olvida tu mentira.

Desangrada veré tu alma,

confundida con mis lágrimas.

No son sino desconocidas,

que se odian

sin ser presentadas.

La plata arderá

sobre mi cuello,

baluarte de los errores.

Únicamente fue un sueño.

Posiblemente un disparate,

como el que ahoga mi garganta.

Solamente, un elefante.


INSTANTES

Perdí los segundos

sobre su rostro pálido.

Esquivo su mirada,

perdida en el cabello,

que detiene los suspiros

en el límite de mi pecho.

El tiempo se detiene

en su sonrisa.

Bajo las sombras

que velan nuestros ojos

un tic-tac se adivina.

Reloj que cuenta los latidos.

Llamadas en el vacío vertidas

acuden a mi pensamiento.

Es más cercano el cielo

que un instante

en su Universo.


NARCISO

En el deleitable charco

de las vanidades

flota un narciso

sin imagen.

Hay un suspiro

sobre sus pétalos.

Con su tallo

enhebra soledades.

En el misterio del agua,

encierra a una bruja,

que le despierta cada mañana.

El viento firme.

La luz resbala.

Y las emociones

las guarda en una caja.

Por las tardes

dice a todos:

"Mi brujita es un hada"


REFLEJO

Marcela sonríe

frente al espejo

y, entre sonrisa

y sonrisa,

deja pasar el tiempo.

Marcela tiene

ojos de ensueño:

bellos, tiernos,

con una mirada

que nunca entiendo.

Su corazón palpita

por ese beso

que alguien le dio

hace algún tiempo.

Marcela llora

frente al espejo.

Soñó una noche

con el infierno.

Al despertar,

descubrió que su soledad

no era un sueño.


FURTIVO

Viniste lentamente,

incitando mi alma

con el silencio.

En aquel momento

no comprendí.

Tengo que dejarte ahora

en el olvido.


En un suspiro, tu nombre.

En una caricia, tu espíritu.

En un beso, tu despedida.

Y, al alejarse tu voz,

muero por escucharla.

Porque en tus latidos

quedó mi amor.


Las metáforas huyeron de mis versos.

Mi poesía no soporta el papel.

Esta pluma no escribe palabras,

porque su sonido se fue con él.


Hoy te recuerdo.

Como el pasado:

una sonrisa y una lágrima.

Un cuadro azul que rememoro,

bajo una ilusión cándida.

Mañana me recordarás.

Seré futuro inexistente

y pasado imperceptible.

Tu brújula marca hacia el sur.

Seré recuerdo azul en tu memoria.


ALAMBRADA

La muerte, embustera,

engañó a su cuerpo

y le hizo cobijarse bajo las rosas.

Eternamente enredado

en las raíces de su sueño,

riega con sus lágrimas

el jardín de los olvidados.

Reencuentra su miedo

bajo las zarzas,

agazapado bajo el peso

de lo mundano.

Su espíritu es hierro forjado.

De alambre frágil

son los lazos

que le aferran a un recuerdo

eternamente desgastado.


MEMORIA

Si abrieran mi corazón cansado,

flor de retama encontrarían.

Trofeo dulce que, en su paso,

dejó la vida.

Visiones quedan en mi cabeza

de lo que fue mi infancia.

Y, ahora, imaginación mutilada,

la memoria se me pierde

y nada hay tras la mirada.


Explosión en el horizonte.

Recorrer ese instante

y callar para siempre.

Fuego de artillería.

Granadas en la mente.

Lágrimas de rojo espeso.

Decide:

rendición o muerte.


VIDA EN SILENCIO

Negarse quiere a pensar

en la sordidez de su existencia.

La vida le ha dado conciencia

de su miedo.

Temor al rechazo

guarda escondido en su llanto.

Pasa su vida en silencio.

En sus horas de evasión,

todavía se sorprende

de un corazón candente

que guarda en su pecho.

Si sentimientos contiene,

él no lo recuerda.

Siempre consideró ser débil

al que de nostalgias se alimenta.

Vivió, sintió y olvidó.

Esa es su historia.

Sucesos que suceden a sucesos.

Tenga la muerte la victoria.


POESÍA EN EL OLVIDO

Murió el poeta.

En sus labios quedó el ritmo

de nuevas poesías.

Vacío permanece

su lugar en el universo,

que no llenará

un corazón que no siente.

Olvidó el mundo

su cantinela.

El poeta olvidó también

ese mundo

que por él no vela.

En su inexistencia,

compone versos,

poemas de silencio.

Nadie recordará

que ese vacío

es él quien lo crea.



MUJER DE OTOÑO

  Mujer de otoño, de lánguidos ojos ensoñados, con las pestañas mojadas por el rocío de la mañana. ¿Dónde dejaste los pensamientos de antaño...