Mujer de otoño,
Tejido de palabras
Blog literario. Noticias, reseñas, novedades y artículos sobre literatura y escritura creativa.
martes, 16 de diciembre de 2025
MUJER DE OTOÑO
martes, 28 de octubre de 2025
POESÍA FRAGMENTADA
OLVIDO
Tengo el corazón cansado,
de tanto suspiro,
de tanto olvido,
de tanto, tanto.
La gente olvidó mi nombre,
perdido en el jardín del hastío.
No encuentro las despedidas,
los adioses,
abandonados a medio camino.
Tantos romances.
Tantos desvelos.
Esfuerzos por no soñarte.
Por no amarte,
guardo tu presencia en mis sueños.
También tú me olvidaste.
Pero recuerda nuestras nostalgias,
para que también yo
pueda recordarlas.
RUINA
Pisaste las ruinas de una vida,
y tus huellas levantaron murallas,
murallas que encierran corazones,
paredes que guardan esperanzas.
Buscaste la expresión escondida
entre los libros de alabanzas.
Entre loas y canciones,
murió en ti la palabra,
dejando sin armonía las noches desveladas.
Perdimos las emociones,
ya mustias y desgastadas,
por jugar con la ceniza
que quedara en nuestras almas.
Se fueron las razones.
Cayeron las murallas,
dejando,
en las sombras de la ruina,
sólo huellas de tus pisadas.
NATURALEZA ESTÉRIL
Has dormido en mi corazón.
Perdido por la niebla,
acampaste en mi alma:
paraje inhóspito,
árida llanura.
Bebiste de mi llanto.
Soñaste con mis sueños.
¿No sentías que dormías
sobre roca?
Y, al despertar,
magnífica ilusión,
mi corazón era de plumas.
Las plumas volaron con el viento.
El huracán arrasó mi alma.
Tu voz llama.
El silencio le contesta.
Su eco se enreda
en los espinos,
crecidos sobre la roca.
¿Qué pretendes sembrar
en naturaleza estéril?
¿Quieres encontrar poesía
en el infierno?
NAUFRAGIO
Llegaste tarde.
El barco se había hundido.
El naufragio de mi vida
era inevitable.
El mar devoró mi esperanza.
Las olas se llevaron hacia tu playa
los despojos de mi alma.
Intentas reconstruir un puzle
de piezas inexistentes.
Quieres buscar
en el fondo del océano
lo que olvidó mi mente:
palabras que nunca dije
y tú presumiste presentes.
ELEFANTE
El elefante de plata
agita su trompa airado.
Dime en qué espino
puedo encontrar tu corazón,
para siempre enredado.
Sobre su trono aguamarina
funde su plata,
ocultando las desdichas.
El elefante no olvida tu mentira.
Desangrada veré tu alma,
confundida con mis lágrimas.
No son sino desconocidas,
que se odian
sin ser presentadas.
La plata arderá
sobre mi cuello,
baluarte de los errores.
Únicamente fue un sueño.
Posiblemente un disparate,
como el que ahoga mi garganta.
Solamente, un elefante.
INSTANTES
Perdí los segundos
sobre su rostro pálido.
Esquivo su mirada,
perdida en el cabello,
que detiene los suspiros
en el límite de mi pecho.
El tiempo se detiene
en su sonrisa.
Bajo las sombras
que velan nuestros ojos
un tic-tac se adivina.
Reloj que cuenta los latidos.
Llamadas en el vacío vertidas
acuden a mi pensamiento.
Es más cercano el cielo
que un instante
en su Universo.
NARCISO
En el deleitable charco
de las vanidades
flota un narciso
sin imagen.
Hay un suspiro
sobre sus pétalos.
Con su tallo
enhebra soledades.
En el misterio del agua,
encierra a una bruja,
que le despierta cada mañana.
El viento firme.
La luz resbala.
Y las emociones
las guarda en una caja.
Por las tardes
dice a todos:
"Mi brujita es un hada"
REFLEJO
Marcela sonríe
frente al espejo
y, entre sonrisa
y sonrisa,
deja pasar el tiempo.
Marcela tiene
ojos de ensueño:
bellos, tiernos,
con una mirada
que nunca entiendo.
Su corazón palpita
por ese beso
que alguien le dio
hace algún tiempo.
Marcela llora
frente al espejo.
Soñó una noche
con el infierno.
Al despertar,
descubrió que su soledad
no era un sueño.
FURTIVO
Viniste lentamente,
incitando mi alma
con el silencio.
En aquel momento
no comprendí.
Tengo que dejarte ahora
en el olvido.
En un suspiro, tu nombre.
En una caricia, tu espíritu.
En un beso, tu despedida.
Y, al alejarse tu voz,
muero por escucharla.
Porque en tus latidos
quedó mi amor.
Las metáforas huyeron de mis versos.
Mi poesía no soporta el papel.
Esta pluma no escribe palabras,
porque su sonido se fue con él.
Hoy te recuerdo.
Como el pasado:
una sonrisa y una lágrima.
Un cuadro azul que rememoro,
bajo una ilusión cándida.
Mañana me recordarás.
Seré futuro inexistente
y pasado imperceptible.
Tu brújula marca hacia el sur.
Seré recuerdo azul en tu memoria.
ALAMBRADA
La muerte, embustera,
engañó a su cuerpo
y le hizo cobijarse bajo las rosas.
Eternamente enredado
en las raíces de su sueño,
riega con sus lágrimas
el jardín de los olvidados.
Reencuentra su miedo
bajo las zarzas,
agazapado bajo el peso
de lo mundano.
Su espíritu es hierro forjado.
De alambre frágil
son los lazos
que le aferran a un recuerdo
eternamente desgastado.
MEMORIA
Si abrieran mi corazón cansado,
flor de retama encontrarían.
Trofeo dulce que, en su paso,
dejó la vida.
Visiones quedan en mi cabeza
de lo que fue mi infancia.
Y, ahora, imaginación mutilada,
la memoria se me pierde
y nada hay tras la mirada.
Explosión en el horizonte.
Recorrer ese instante
y callar para siempre.
Fuego de artillería.
Granadas en la mente.
Lágrimas de rojo espeso.
Decide:
rendición o muerte.
VIDA EN SILENCIO
Negarse quiere a pensar
en la sordidez de su existencia.
La vida le ha dado conciencia
de su miedo.
Temor al rechazo
guarda escondido en su llanto.
Pasa su vida en silencio.
En sus horas de evasión,
todavía se sorprende
de un corazón candente
que guarda en su pecho.
Si sentimientos contiene,
él no lo recuerda.
Siempre consideró ser débil
al que de nostalgias se alimenta.
Vivió, sintió y olvidó.
Esa es su historia.
Sucesos que suceden a sucesos.
Tenga la muerte la victoria.
POESÍA EN EL OLVIDO
Murió el poeta.
En sus labios quedó el ritmo
de nuevas poesías.
Vacío permanece
su lugar en el universo,
que no llenará
un corazón que no siente.
Olvidó el mundo
su cantinela.
El poeta olvidó también
ese mundo
que por él no vela.
En su inexistencia,
compone versos,
poemas de silencio.
Nadie recordará
que ese vacío
es él quien lo crea.
MUJER DE OTOÑO
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